DISCRIMINACION por **MarcelaH®**

Discriminación, término proveniente del latín, significa "separar", "distinguir", "diferenciar una cosa de la otra". Este último significado también le corresponde al término "discernir" pero con la sutileza de hacerlo a partir de comprender las diferencias.

Para Adán y Eva esto derivó en la pérdida del Paraíso, dado que, ambos no pudieron resistirse a comer el fruto del árbol que les "hiciera abrir los ojos y ser conocedores del bien y del mal", "era apetitoso, agradable y deseable para adquirir discernimiento" (Génesis 3.5 y 3.6)

La escuela del psicoanálisis Freudiano sostiene que discriminación, es el primer acto de salud que debe realizar todo individuo en los comienzos de la vida al separarse del cuerpo de la madre, el cual representa la unión, y la ilusión de haber sido "uno", "completo", por tanto, de ahí en mas con el deseo de volver a serlo, recorrerá diferentes instancias, el denominado "camino deseante".

De lo contrario el deseo quedaría en si mismo, sería satisfecho en sí mismo, efectiva o delirantemente, como en el caso de la psicosis y no hay porque desear.

El deseo visto desde esa misma escuela constituye la razón del vivir, (concepto particularmente diferente desde la psicología de oriente).

Por lo tanto, discriminación, sería el nombre que toma el acto que funda al deseo, el cual es el motivo de vida. Pero también es el que rememora la pérdida mas dolorosa, mas incomprensible, la de haber sido gozado (por la madre) tal gozo sería la consecuencia de haber sido enteramente aceptado, la ilusión de haber sido perfecto. A partir de la discriminación esto será irrepetible, irrecuperable para el resto de la vida. Sin embargo, ello constituirá el disparador que deje funcionando para siempre el sentido al vivir, como causa del deseo recuperar ese goce perdido que paradójicamente es irrecuperable.

Entonces, gracias a la discriminación el deseo inconsciente se torna indestructible, la pérdida del goce una herida incurable, y la vida, irrecusable hasta que la muerte apague al deseo.

Pero, la discriminación que conlleva el sufrimiento por el goce perdido, muchas veces no se vive con aceptación y se produce el resentimiento, la intolerancia de aquel sufrimiento busca inconscientemente desplazar la causa hacia un elemento externo, a un tercero como causante de aquella separación.

La fantasía de que la perdida ha sido ocasionada porque aquel tercero lo ha sustraído, por tanto sería aquel, el poseedor del propio goce perdido. Todo lo cual genera violencia y es así como discriminación es agresividad.

La psicología social occidental también se basa en este principio y lo traslada a las comunidades considerando que discrimianarse de otras comunidades es el fundamento del reconocimiento como sociedad, constituyéndose "el ser" a partir de la diferencia de otras.

Pero al igual que los individuos, muchas son las sociedades que al reconocerse en el sufrimiento ocasionado por el goce perdido, considerado existente y sustraído "por otro", sustentan la discriminación con la violencia.

Discriminación y Violencia quedan entonces como elementos de un mismo proceso, separando, distinguiendo, diferenciando a otro, que no es uno y que tiene o es, aquello que se cree no poseer o no ser.

Es así como la discriminación cristaliza la oposición, se discrimina lo que no se tiene, jamas se tendrá, pero además es el otro el que lo posee.

La mujer no es igual que el hombre. El negro no es igual que el blanco. El homosexual no es igual al heterosexual. El viejo no es igual al joven (de la misma época). El sur no es igual que el norte.

Según esta escuela de pensamiento, entonces, el problema no radica en la diferencia, sino en la agresividad que ello genera, por suponerlo al otro poseedor de algún goce ausente, o escaso en uno mismo.

En la medida que el otro posee aquello que en uno es carente, el otro se torna poderoso, en consecuencia peligroso. Estos supuestos van convalidando el sistema de creencias de cada individuo de acuerdo a la medida de su carencia yoica. La ausencia de la propia autoafirmación, queda de esta manera disimulada con la tensión de la agresividad proveniente de la discriminación de lo opuesto.

Carl Jung, por otra parte, se refiere al "shadow" (sombra) como la suma de facetas de la realidad que el individuo no reconoce en si mismo, o no quiere reconocer y descarta. Estos atributos negados son proyectados hacia el mundo exterior y rechazados, pero ese rechazo no es mas que a lo no reconocido en si mismo, por tanto cada vez que lo encuentre en la realidad exterior desencadenará en él una reacción de angustia y repudio. De esta manera todo lo que no se quiere ser lo que no se quiere admitir en la propia identidad, forma la sombra, lo obscuro y el repudio la negación que solo destierra de la identificación o de lo consciente.

Por negado, desconocido el lado obscuro o la sombra alberga todo lo negativo, malo, sucio, diabólico que cada ser humano tiene como opuesto de lo que cree, únicamente, ser.

Entonces lo opuesto constituye solamente un de los polos de la unidad.

Existe una ley o principio Hermético que dice: "Todo es dual: todo tiene dos polos; todo su par de opuestos; los semejantes y des-semejantes son los mismos; los idénticos son opuestos en naturaleza, diferenciando solo el grado; los extremos se tocan; todas las verdades, son semi-verdades; todas las paradojas pueden reconciliarse".

En el Sandokai se puede leer: "Luz y oscuridad están frente a frente. La una depende de la otra, como la pierna izquierda de la derecha".

En la divinidad hindú existe la trinidad Brahma-Vishnú-Shiva donde Shiva es el destructor para que luego la fuerza antagónica de Brahma construya.

La teoría china de los opuestos denominados Yin y Yang, enuncia que todo en el universo contiene y es equilibrado por su opuesto, así el Yin representa lo femenino, obscuro, frío, negativo, vacío, cóncavo, receptivo etc. Mientras que el Yang representa lo masculino, luminoso, cálido, positivo, completo, convexo, creativo, etc., pero ambos como parte en todo y solo lo desarmonizado se polariza en una manifestación.

Blanco o negro, bueno vs. malo ¿integrarse o polarizar? cuando alguien dice: soy trabajador, tolerante, pacifista, racional, etc. es porque ha precedido a la enunciación una decisión tomada entre dos opciones, se integró a un polo de la identidad y se descartó el otro, dejando de esta manera excluido todo lo que se necesita denotar que "no se es": intolerante, pasivo, arrollador, etc.

Reforzando así una escala valorativa predeterminada, surgida desde la subjetividad de reconocerse entre un conjunto dado de personas que sostienen y reafirman la misma escala de valores.

Sin embargo, si se trata de descartar un polo, entonces la exclusión es solo una negación que mantiene oculto lo que "no esta aprobado ser".

De esta manera, "soy trabajador" responde a identificarse con la desaprobación de "ser vago", dado que en aquella escala de valores, ser vago es malo, por tanto, decir "soy trabajador" es decir "no soy vago".

El "no" implícito es el intento de anular la polaridad, es el niño que cierra los ojos creyendo que así desaparece aquello a lo cual teme.

El "no" quita de la vista la otra polaridad ¿pero la misma puede eliminarse?

"El que esté libre de pecado que tire la primera piedra", intentó mostrar la otra polaridad, Jesús el de Nazaret, a quienes condenan aquello mismo que también en ellos está.

Entonces la Violencia sería el intento por fracturar la unidad, por fijar en el otro aquello que se teme esté en uno mismo, sería la herramienta utilizada para reforzar la negación de identidad de aquel atributo que es condenado por el medio sociocultural, pero fundamentalmente por el propio ser.

La materialización del repudio produce una cierta distensión como seudo-garantia de diferenciación. Es el otro, el cual es eso que uno no es.

De esta manera, el mismo mecanismo que busca alivio coloca a determinadas acciones como paradigmas sociales de lo incorrecto, de lo no deseado, de lo pecaminoso, de lo ilegal.

"separar", "distinguir", "diferenciar una cosa de la otra" = DiscriminarDiscriminar = "paliar la identificación de eso mismo que se discrimina"

¿Qué se discrimina? Existen paradigmas que gobernaron las culturas de los diferentes tiempos de la humanidad y que persisten en mayor o en menor medida hasta la finalización de este milenio. Otros, en cambio, pertenecen exclusivamente a nuestro tiempo y a la cultura globalizada. Sin embargo, estos últimos bien podrían considerarse "reciclado" de los anteriores, por alguna razón, aún habiéndose modificado los prototipos de la belleza, del buen gusto, y casi los de la inteligencia y habiendo fluctuado en un sentido caótico, esto no ha modificado el paradigma de la discriminación.

El argumento estructural mas utilizado en todos los tiempos, ha sido el de garantizar la pureza racial: diferenciando a los pobres, las mujeres, los ancianos, los homosexuales, los minusválidos, los extranjeros. Cada sociedad, en distintos tiempos prioriza el orden de los ítems mencionados, abriendo "subtemas" para cada uno, también de acuerdo con la necesidad.

Es así como los enfermos de SIDA o portadores de HIV quedarían incluídos en la clasificación de minusválidos junto con los drogadictos, jorobados, enanos, paralíticos, mogólicos y leprosos, con mayor o menor aceptación o tolerancia según la sociedad. Negros, amarillos (ponjas) y sudamericanos (sudacas) dentro de los extranjeros, aunque se tratara de personas que viven en su país de origen, pero el referencista es un ciudadano del "primer mundo".

Quizás, en occidente, los gráficos más patéticos de ello puedan ser lo llevado a cabo por el Clan Hitler, o la Inquisición de la Iglesia Católica.

En Argentina, se pueden recoger algunos datos que hacen a la idiosincrasia de la discriminación en el aspecto de la pobreza, y las clases sociales.

Estanislao Zeballos (diplomático de la década del 20) pronunció su discurso en Harvard: "Es digna de recordarse la circunstancia favorable de que las razas inferiores, indios y negros, casi se extinguieron durante el primer siglo de la Independencia (....) la homogeneidad de la población blanca es una de las razones que, unida al carácter de las instituciones y a la de otros dones de la naturaleza, explican la extraordinaria transformación, cultura y prosperidad de la República Argentina".

El español Miguel Herre relataba en sus cartas a comienzos del siglo XVIII "son tenidos como nobles todos los que vienen de España, o sea, los blancos, se les distingue de las demás gentes en el lenguaje, en el vestido, pero no en la manutención, que es la de mendigos; no por eso dejan su ufanía y su soberbia; desprecian todas las artes; el que algo entiende y trabaja con gusto es despreciado como esclavo; por el contrario el que nada sabe y vive ociosamente, es un caballero, un noble". Dicha nobleza debía ser acreditada, para la obtención de un cargo publico, mediante la presentación de un árbol genealógico que probara la ausencia de "mala raza" (negros, judíos, moros, indios) en por lo menos tres generaciones antecedentes. Este modelo había sido impuesto por los mismos colonizadores que traían experiencia.

Ser homosexual, ser mujer. La Enciclopedia Británica define al término mujer como "la hembra del hombre", habiendo dedicado siete páginas para definir el término hombre.

Asimismo Voltaire dice que: "mujer es el complemento del varón, menos fuerte, menos alta, menos capaz de un horario de trabajo, su carne no es tan prieta, su tórax no es ancho y sus piernas mas redondas y su sangre mas fluída".

Carlos Jáuregui había dicho: "en cualquier sociedad del mundo un homosexual tiene que trabajar el doble que un heterosexual para demostrar que lo puede hacer tan bien como cualquiera; es en el único punto que la sociedad lo coloca igualitariamente con la mujer".

Pero además Jáuregui se expresó varias veces sobre "la violencia que generan los miedos a la homosexualidad, el oculto temor a ser uno mismo homosexual y no haberse dado cuenta".

De Buda se cuenta que un joven acudió a él suplicando ser su discípulo, aquel joven no hacia mas que hablar de las propias virtudes y obras destacadas que había realizado. Buda le respondió: ¿pero, nunca has pecado? – el joven se apresuró a responder que no. Buda dijo entonces: "cuando hayas pecado, regresa".

Es imposible, anhelar la unidad, para quien reniega de la mitad de la realidad, de la polaridad, de reconocerse en aquello que tanto rechaza. Solo reconociéndose puede redimirse, el verdadero significado del término pecado proviene del griego: "Hamartama" y el verbo es "hamartanein" que significa "fallar el punto", "errar el tiro".

Pecar es la incapacidad de acertar en el punto, en el centro, el cual simboliza la unidad.

Quedarse en la polaridad es fallar, creer que uno es y negar que uno no es, es fallar, es pecar.

Atribuir a otros y segregar a otros es permanecer en la partición de uno mismo, como individuo, como sociedad.

La ecuanimidad neutraliza los polos, sin referencias, sin pasiones, sin razas, sin fronteras.

Encontrar la ecuanimidad y permanecer equidistante, sin juicio ni prejuicio es "acertar el punto".

Cuando el ser humano recorre el camino "del centro", en busca de la propia unidad, acepta y reúne, no separa, no opone ni contrapone, unifica y el instrumento de unificación de opuestos se llama Amor.

El principio del amor es abrirse, recibir, aceptar algo que hasta entonces estaba fuera.
El amor busca la unidad.

El amor es Uno con Todo:
lo bueno y lo malo,
lo frío y lo cálido,
lo femenino y lo masculino,
lo blanco y lo negro,
el norte y también el sur.

Y recuperar así la Integridad del Paraíso perdido por el pecado original.

6/01/99 Marcela Hourmilougué
Trabajo publicado en:
  1. Revista Electrónica "Casi Nada" (1999)
  2. Revista Gráfica "Limites de la Realidad" Nº 3 (2002) - España
  3. El Primer Sitio Web sobre la Temática del Uso Indebido de Drogas de la misma autora. URL original "http://members.spree.com/marcela/discriminacion.htm"(desaparecido)
  4. página re-editada


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